
El sol marca la existencia de los seres vivos. Veremos cómo el ciclo solar afecta el comportamiento de animales y plantas en diferentes entornos: de las praderas de la dehesa africana a los desiertos de África del sur y Norteamérica para acabar en las selvas tropicales de Costa Rica y el sureste de Asia. Gracias a las últimas técnicas de filmación -cámaras de visión nocturna, slow motion, time lapse- compartiremos 24 horas en la vida de diferentes especies salvajes. Cada animal tiene un momento álgido del día. Algunos cobran vida al alba, como los madrugadores colibríes de Ecuador que se calientan con los primeros rayos de sol; otros deben esperar al calor del mediodía para comenzar a activarse como los perezosos que habitan las selvas de América Central y otros han evolucionado para prosperar en la oscuridad de la noche, como los leones de la sabana africana, animales con una visión nocturna ocho veces más aguda que la nuestra. A través de sus historias seremos testigos, hora a hora, del ritmo de la naturaleza.
S1 E3 • 27/9/2020
Más de la mitad de las especies de la Tierra viven en la selva, lo que hace que este sea el hábitat más animado y ruidoso de la naturaleza. Mientras los animales se apresuran para empezar el día, en los bosques nubosos de Ecuador hay un residente que necesita que salga el sol para ponerse en marcha: el colibrí. Por su tamaño, es el ave más rápida del planeta, pero antes del amanecer es una de las más lentas. Durante la noche, estas diminutas aves se apagan, entran en un estado de letargo para sobrevivir al frío nocturno y cuando las temperaturas aumentan, vuelven a la vida. La humedad en las selvas del planeta puede aumentar a más del 90%. Para muchos animales es la hora de la siesta. Pero en las selvas de América Central, un habitante de las cimas de los árboles empieza a moverse cuando llega el calor: un perezoso de tres dedos, un escalador que se activa con energía solar.