
Ariel trata de sobrellevar su vida junta a su pequeña hija Ana, quien no volvió a ser la misma luego la trágica muerte de su madre. Le cuesta dormir y tiene un extraño temor al viejo armario que se encuentra en su habitación. Ariel es quien lo atribuye a la tragedia, pero bastara una noche de lluvia para que los temores de su hija se trasformen en sus peores pesadillas.