
Un cortometraje onírico realizado en óleo sobre vidrio en el que Juana Borrero, pintora y poeta cubana del siglo XIX, deambula por un Edén tropical guiada por un Conejo Azul y se enfrenta a un velociraptor herido: una evocadora reflexión sobre la memoria, la transformación y los límites difusos entre el arte y el sueño.